A mediados de esta semana que esta por concluir, salí en busca del libro Lengua y Literatura serie Coral de la editora Santillana para estudiantes de 1ero de bachillerato, era el único libro que gracias a Dios le faltaba a mi querida hija para el inicio del año escolar. El impacto que recibí al enterarme del precio del material literario que debía adquirir no fue para menos.
Fueron RD$ 800.00, que es el equivalente a 21.79 dólares si hacemos la conversión de pesos a dólares a una tasa de 36.70; pero esto es el caso de un solo libro, imaginémonos lo que sería uniforme, inscripción, mascotas, tenis, zapatos, entre otros materiales supuestamente necesarios para cumplir con el inicio escolar de tan solo un descendiente directo. ¡SALVESE QUIEN PUEDA!, Dirían hasta los mas responsables
Decía recientemente en un programa de radio local que cuando el gobierno se dispone hacer indexación o aumento a los derivados del petróleo, a esas pretensiones le sale al frente el sector transporte para protestarle al gobierno sobre sus macabras intensiones de aumento al costo de los combustibles.
Hace mucho que la clase media de este país no tiene doliente y que prefiere vivir de apariencias con sus hijos, con la soga al cuello antes que defender sus derechos sobre los desenfrenados y permanentes abusos a que está sometida esta casta social; no protesta, no exige su derecho, paga sin poder y algo peor muchas veces toman la vía del suicidio.
La educación de un hijo es una obligación de los padres; eso lo sabemos, pero con esto se viene haciendo un vulgar negocio amparado por las autoridades del ministerio de educación sin que se retomen las más mínimas iniciativas para frenar la mafia vulgar de los libros de texto de los educandos que son cambiados anualmente sin que en el mundo de hoy se produzcan cambios significativos que ameriten la revisión del currículo escolar.